La pared de la felicidad …


Duende Optimismo y duende Pesimismo … Habían nacido el mismo día, y ambos tenían la misma misión en la vida, hallar la felicidad.
Es tradición en los duendes, otorgarles misiones según el día de su nacimiento.
Ambos se criaron en el mismo pueblo, asistieron a la misma escuela y jugaron a los mismos juegos.
Cuando alcanzaron la mayoría de edad, fueron presentados al Mago del Destino, el cuál debía ayudarlos a cumplir su misión con éxito.
Ambos duendes salieron la misma mañana de casa, con mochilas idénticas y andaron por el mismo camino.
Hasta que llegaron al punto que les había indicado el Mago del Destino, ahí se encontraron con una pared de mármol totalmente recta, tan alta que la vista se les perdía antes de llegar al final.
- Y ahora ?
- Ahora, debéis subirla para hallar la felicidad - Dijo el Mago del Destino, apareciendo tras los arbustos - Así de fácil, subid la pared, y la felicidad será vuestra.
Mientras el duende Pesimismo miraba y miraba la pared, pensando que jamás serían capaces de subirla.
El duende Optimista saltaba y saltaba contra la pared, cada vez que caía una nueva herida aparecía sobre sus piernecitas.
- Quieres parar ya !! Nunca lo conseguiremos, no ves que el mármol resbala !!
- Tiene que haber alguna forma de subir, si alguien la puso ahí arriba, de algún modo subió !!
Y mientras el duende Pesimismo movía la cabeza de un lado a otro pensando que jamás sería capaz de subir esa pared, el duende Optimismo, seguía saltando y doliéndose.
Hasta que en uno de los saltos, no volvió a caer al suelo, se quedo suspendido en una especie de escalón invisible … Sorprendido, trató de encontrar el siguiente escalón … Si !!!! Estaba sobre una escalera invisible !!!
Entusiasmado empezó a gritar al duende Pesimismo, que había encontrado la solución !!!
El duende Pesimismo se acercó incredulo, sin demostrar demasiada ilusión y nada seguro de que eso funcionara …
- La ves ?? Esta ahí !! Salta y la alcanzarás.
Pero por más que saltara y saltara, el duende Pesimismo nunca lograba alcanzarla …
- Pero salta más alto, tu puedes !!!
- No yo no puedo … tu lo tienes más fácil que yo …
- Pero si solo te falta saltar más alto, yo te he visto saltar más alto otras veces, así que ahora puedes hacerlo !!
- No yo no puedo … para ti es más fácil que para mi …
El duende Optimismo se pasó horas y horas intentando que el duende Pesimismo encontrará los escalones invisibles. Pero este se negaba a saltar más alto.
Al final duende Pesimismo empezó a ponerse insoportable, y los escalones del duende Optimismo a hacerse más y más pequeños …
El duende Optimismo sabía que si duende Pesimismo no saltaba lo suficiente era porque no quería, y por más palabras que le dijera, si él no quería creer en él mismo, nadie más podría hacer nada por él.
Así que decidió seguir su camino, pensó que si el duende Pesimismo lo veía alejarse, quizá se daría cuenta de que alcanzar la felicidad, estaba en el pequeño esfuerzo de saltar 2cm más arriba, y que él sabía saltar mucho mas alto !!!
Cuando volvió la cabeza, vió con desesperación que el duende Pesimismo había dejado de saltar y se había vuelto a sentar contemplando la pared, él no lo oyó, pero desde abajo se oía murmurar al duende Pesimismo palabras que decían : “Claro él lo tiene más fácil”.
Al cabo de unas horas, el duende Optimismo apareció de entre las nubes, bajando los escalones de dos, con una sonrisa enorme en el rostro, una aureola de entusiasmo lo rodeaba.
Cuando por fin llegó abajo le entregó al Mago del Destino la Felicidad.
- No, quédatela … es para ti … Has sabido encontrarla, y será el mayor tesoro que tengas jamás.
- Y yo, y yo porque no pude encontrarla ??? - Replicó desde atrás el duende Pesimismo.
- Porque tu nunca creíste que pudieras hacerlo.